Con mis gafas de maestra soy capaz de ver mucho más allá.
Veo como ese niño que te parece insoportable en la cola del super, sufre en realidad de un autismo severo y no es menos dulce que tu hijo. Veo como esa niña tan tímida que parece estar siempre enfadada está en realidad pidiendo un abrazo a gritos. Tengo unos superpoderes que me ayudan a echar por tierra prejuicios y a amar incondicionalmente.